Solo en los primeros siete meses de este año, Costa Rica registró 3.034 causas contra personas menores de edad y, de acuerdo con la estadística judicial, 310 de ellas correspondieron a hechos de violencia en centros educativos.
El dato lo reveló la fiscal adjunta Penal Juvenil, María Gabriel Alfaro, para quien es una realidad innegable que existe violencia hacia personas menores en todo el país, pero, también ejecutada por población entre los 12 y los 18 años de edad.
“No quiero minimizar la gravedad de la situación de la violencia en centros educativos porque, al analizar el fenómeno, es una alerta grave frente a la cual debemos intervenir, pero, debemos comprender que existe otra cantidad de factores que van a influir para la determinación de otro tipo de delincuencias o ámbitos donde se está ejecutando la violencia por parte de personas menores de edad”, señaló la fiscal.
Alfaro Zúñiga agregó que, según ha observado la Fiscalía Penal Juvenil, no existe una edad específica para que las personas menores de edad empiecen a ejecutar actos delictivos.
Sin embargo, hay factores que hacen más propensa a esta población, como el consumo de drogas como cocaína y crack, lo que potencia el riesgo de que los menores de 18 años sean reclutados por criminales.
“Este es un factor claro de riesgo para agrupaciones inadecuadas, para que sean reclutados por organizaciones criminales, debido a este vínculo con el consumo de sustancias psicoactivas”, explicó Alfaro.
Asimismo, las familias disfuncionales, la violencia intrafamiliar, la falta de acceso a educación, la pobreza y falta de apoyo también inciden en la violencia juvenil que golpea al territorio nacional, alertó la fiscal.
Cabe indicar que en nuestro país, alrededor de un 40% de la población menor de 35 años no ha terminado la secundaria, de acuerdo con un análisis realizado por el Colegio de Profesionales en Ciencias Económicas.



