La eliminación de una base del Servicio Nacional de Guardacostas (SNG) en Sixaola, en mayo de 2023, y la posterior aparición de una presunta pista clandestina vinculada al narcotráfico internacional a pocos kilómetros del sitio, ha generado inquietud y sospechas.
Una investigación del periodista Vinicio Chacón Soto en el Semanario Universidad, reveló que la pista, presuntamente ligada al extraditable Edwin López Vega, alias Pecho de Rata, se ubica a solo 7,7 km del sitio donde operaba la base del SNG, y a escasos 2 km de la costa. Según un informe de la DEA, López habría adquirido el terreno en 2024 con la intención de utilizarlo para el aterrizaje de avionetas cargadas con cocaína, destinadas a los Estados Unidos.
El viceministro de Unidades Especiales del Ministerio de Seguridad Pública, Manuel Jiménez Steller, fue quien dio la orden de trasladar la base de Guardacostas 100 km al norte. Esta decisión ha sido cuestionada, ya que se habría emitido de forma verbal y sin documentación formal, según denunció el exdirector del SNG, Martín Arias.
La criminóloga Tania Molina Rojas confirmó que la ubicación tiene todo el potencial para funcionar como ruta internacional de narcotráfico, debido a su cercanía con la frontera panameña y acceso tanto terrestre como marítimo. Aunque no se puede afirmar categóricamente un vínculo directo entre el cierre de la base y la instalación de la pista, Molina señaló que “llama mucho la atención” la coincidencia temporal y geográfica.
Las imágenes satelitales de Google Earth muestran que en octubre de 2021 no existía ninguna pista en el sitio. Sin embargo, para agosto de 2024, ya se visualizaba su presencia.
La Fiscalía Ambiental también investiga el caso por posibles daños en el Refugio de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo, donde estaría ubicada la pista. Además, el Reporte de Situación 2019-2023 del OIJ confirma el uso frecuente de pistas clandestinas por parte de grupos narco, sobre todo en propiedades privadas de gran extensión, lo que dificulta el accionar policial.
El director del OIJ, Randall Zúñiga, reconoció que en el país existen “decenas” de pistas clandestinas, aunque no confirmó si la de Sixaola es una de ellas. Mencionó como ejemplo reciente el caso Coraza en Guanacaste, relacionado con narcotráfico y legitimación de capitales.

Nota Semanario Universidad:



