En una nota enviada este martes al ministro de Obras Públicas y Transportes, Luis Amador, la Cámara Costarricense de la Construcción, coincide con la Asociación Pro Carretera Florencia-Naranjo en que las fechas que anuncia el gobierno no responden a la realidad y llama la atención al ministro por el intercambio de palabras con el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA).
En una de las Jornadas Técnicas con expertos y donde se invitó también a la Asociación Pro Carretera, coincidieron en afirmar que las fechas que anuncia el gobierno no están ajustadas a la realidad e, incluso, esa obra no estará lista antes del 2030.
El ministro, por su parte, primero afirmó que los del CFIA ¨estaban orinando fuera del tarro¨ y luego, en redes sociales la emprendió con el actual presidente del Colegio, a quien acusó de no hacer nada.
En la nota que trae, al menos, quince firmas de ingenieros y profesionales en materia de construcción , le dicen al Ministro que han seguido con mucha atención, pero, sobre todo, con mucha preocupación, el intercambio de palabras que por medio de la prensa ha sostenido usted con el Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos de Costa Rica – CFIA y sus representantes, en relación a la información emitida en una de sus jornadas técnicas, cuyo tema abordó un análisis sobre la carretera a San Carlos.
¨Seguimos de cerca las diferentes jornadas técnicas que ha realizado el CFIA en las últimas semanas con el acompañamiento del Colegio de Periodistas de Costa Rica, y nos ha parecido un ejercicio valioso que permite poner en perspectiva y sobre la mesa de discusión temas, que estamos seguros, son del mayor interés de los costarricenses.
No obstante, lo anterior, reconociendo el trabajo que usted realiza, en esta oportunidad debemos hacerle una respetuosa invitación para que elevemos el nivel de la discusión que, sobre infraestructura, el país necesariamente debe tener.
El estado de la infraestructura nacional está hoy en una fase crítica, producto de la deficiente gestión que ha realizado el MOPT y sus instituciones en por lo menos, los últimos 30 años. No por casualidad el peso de la obra pública sobre el total de la construcción del país ha decrecido de manera importante. Entre 1991 y el año 2020, este rubro pesó, en promedio, cerca del 20%. Pero en el año 2023 apenas alcanzamos el 9%. Este bajo nivel de inversión es insostenible en un país cuyo sector productivo requiere apoyo, y que apuesta por atraer inversión extranjera y turismo a gran escala.
Nuestra organización también tiene serias dudas sobre los plazos anunciados para la culminación de la carretera a San Carlos. Pero más aún, nos llena de mucha incertidumbre el desconocer los avances de la ampliación de la Florencio del Castillo; los pocos avances para permitir la ampliación de la Ruta 27; la paralización del proyecto en Ruta 1 San José – San Ramón; el estado de situación del proyecto Barranca – Limonal y la ampliación de Puerto Caldera, entre otros. Evidentemente mantenemos serias preocupaciones por el estado de los puentes que, en la mayoría de nuestras principales rutas, muestran un gran deterioro.
Asimismo, nos preocupa el poco progreso para solucionar la imperiosa necesidad que tiene el país para avanzar decidida y seriamente en un sistema de transporte eficiente de personas. El último proyecto del tren de pasajeros no avanzó y no sabemos cuál es el nuevo plan. Plan que necesariamente debería ir acompañado del proyecto de sectorización del transporte público, que no sabemos en qué estatus se encuentra.
Pero cuando hablamos de infraestructura pública, también estamos hablando del nulo avance que presentan proyectos relevantes para nuestro país a cargo de instituciones autónomas y otros ministerios fuera de su responsabilidad.
A manera de ejemplo, hoy tenemos un hospital que la provincia de Cartago requiere con urgencia en una discusión infundada y poco seria, y como consecuencia, totalmente detenido. Los argumentos sin fundamento para detener este proyecto, incluso desde la Asamblea Legislativa, ya han llegado a un nivel realmente vergonzoso. A la fecha no conocemos un sólo criterio técnico serio, que desacredite los estudios del proyecto, firmados por profesionales destacados en sus diferentes especialidades.
Nos preocupa seriamente que no se avanzara con una concesión en el Proyecto Ciudad Gobierno, que esta Administración tomó en una etapa avanzada, pero luego migró a otro esquema que hoy tiene el proyecto en jaque.
Hoy el actual jerarca de AyA hace un nuevo esfuerzo por impulsar los proyectos relacionados con disponibilidades de agua potable, mismos que han estado detenidos y debimos impulsarlos hace mucho tiempo atrás.
Ni que decir de la preocupación que nos genera ver que, no hay un plan, o por lo menos no lo conocemos, sobre la estrategia para atender la gravísima situación de la infraestructura educativa.
Esquemas como las alianzas público – privadas, parecieran ser la salida para avanzar en este y muchos otros temas. Sin embargo, no vemos un plan para fortalecer el Consejo Nacional de Concesiones bajo el marco jurídico y reglamentario actual, ni un avance real en la formulación de un proyecto de ley que venga a reformar y fortalecer este órgano.
Señor Ministro, reconocemos su esfuerzo y el empeño como jerarca del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, pero no es desacreditando la posición de otros actores importantes del país, que también tienen abundante criterio técnico, la forma en que vamos a salir adelante.
Lo invitamos respetuosamente a que elevemos el nivel de la discusión que sobre infraestructura pública debemos tener. Hay que hablar seriamente, sin expresiones confrontativas, con un abordaje técnico, sobre los proyectos mencionados en esta nota, o por lo menos los que competen a usted como jerarca del MOPT y sobre muchos otros esfuerzos que necesitamos para realmente avanzar y lograr el ansiado nivel de competitividad que el país merece.
Desde organizaciones como las nuestras también aportamos al país, también trabajamos, históricamente lo hemos hecho, y lo seguiremos haciendo. Por lo que nos ponemos a su disposición, una vez más, para unir esfuerzos, hacer equipo y sostener conversaciones serias y de altura, que nos permitan avanzar¨. dice la carta de la Cámara Costarricense de la Construcción.



