Este fin de año, las autoridades policiales de la Región Huetar Norte están dispuestas a mantener la política de cero tolerancia a la pólvora ilegal y ya incautaron el primer contrabando. Este decomiso lo realizaron en Upala.
La mercancía era transportada por un motociclista costarricense, de apellido González, a quien lo acompañaba una mujer apellidada Guido. Ellos fueron interceptados por oficiales del Grupo de Apoyo Operacional (GAO) de la Fuerza Pública durante un control de carreteras en el distrito de Delicias.
González llevaba una bolsa con 866 triquitraques y 11 bombetas, así como 20 cajas de “espantasuegras”, de 30 unidades cada una.
En total, la Fuerza Pública decomisó cerca de mil unidades de pólvora explosiva en el sector fronterizo.
Con autorización de la Fiscalía de Flagrancia de Upala, los oficiales también confiscaron a los contrabandistas 20 unidades de lucería o candelas romanas.
Este primer cargamento de pólvora decomisado en la Zona Norte previo a la época de Navidad procedía de territorio nicaragüense, lo que constituye una presunta violación a la legislación en materia de armas y explosivos y a las normas tributarias y sanitarias costarricenses.

Hasta 7 años de cárcel para contrabandistas de pólvora
El artículo 93 de la Ley de Armas y Explosivos contempla penas de hasta siete años de prisión para quienes introduzcan pólvora al país de manera irregular, la transporten o la expendan al margen de nuestro ordenamiento jurídico.
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Ante la cercanía de la temporada navideña, las autoridades se encuentran en alerta para detectar este tipo de artículos y evitar que el país registre niños o niñas víctima de quemaduras o mutilaciones por acciones irresponsables de personas adultas, quienes más bien deberían propiciar su protección.
En Costa Rica toda la pólvora explosiva, como bombetas de cualquier tamaño, cohetes explosivos y “espantasuegras” está prohibida, pues además de ser un peligro para la salud de las personas, también es perjudicial para el ambiente y los animales domésticos.



