El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, rechazó a través de sus redes sociales los reportes sobre un supuesto incremento en el patrimonio de su familia.
El mandatario criticó duramente la investigación en una publicación donde, incluso, calificó de “imbéciles” a quienes identificaron como un tramado de corrupción la manera en la que él y cinco miembros de su familia multiplicaron por doce sus bienes inmuebles durante su primer mandato.
“No somos perfectos, y estoy seguro de que habrá mucho que criticar y cuestionar. Pero, ¿corrupción? No sean imbéciles”, dijo el popular presidente en su red social favorita, X, tras advertir que los periodistas publicaron un reporte que no soporta el análisis de un contador, mucho menos de un financiero.
La investigación, publicada bajo la alianza de medios Redacción Regional, Focos y Dromómanos, reveló que Bukele y su clan familiar, entre ellos su madre, hermanos y esposa, compraron propiedades en 9,2 millones de dólares, amasando el 92 % de esos inmuebles en apenas un año.
Además, una segunda publicación, revela que el hermano y principal asesor del presidente, Karim Bukele, compró un edificio en el Centro Histórico de San Salvador por 1,3 millones de dólares, semanas después de que el Congreso aprobara una ley que exonera de impuestos a quienes inviertan en esa zona.
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El Centro Histórico de San Salvador se encuentra bajo remodelación desde hace unos años, y ha sido el escenario favorito del mandatario para pronunciar sus discursos de victoria, y de toma de posesión.
Junto con la zona costera, esta zona patrimonial es una de las mayores apuestas de los Bukele. En el área se remodelan plazas, restaurantes y se construyen edificios como la recién inaugurada Biblioteca BINAES, financiada con fondos del gobierno chino.
Bukele consideró que ambas investigaciones periodísticas no tienen un soporte contable; mientras que su hermano afirmó que las transacciones son legales, y que lo han hecho sin usar prestanombres y trasladando activos de una sociedad a otra.
Esta es una de las pocas veces que la familia presidencial responde ante una investigación periodística, pues no suelen dar entrevistas a medios independientes ni hacer públicas sus declaraciones patrimoniales.
Fuente http://www.vozdeamerica.com



