El bajo acceso de las mujeres a profesiones relacionadas con la ciencia y la tecnología sigue preocupando a expertos costarricenses, quienes en este mes de la Mujer y la Niña en la Ciencia, hacen un nuevo llamado para despertar el interés de la población femenina por carreras afines.

Para Lincy González, directora de la carrera Ingeniería en Ciencia de Datos de Lead University, pese a los esfuerzos que se han realizado, aún falta mucho por hacer.

“Todavía nos queda camino por recorrer. También, es que estas iniciativas tienen que llegar a más mujeres que se encuentran en zonas rurales, donde el empleo es muy escaso, porque, a pesar de que hay muchas empresas, todavía muchos de los puestos siguen liderados por hombres y no es que esté mal, sino que es importante que las mujeres también lideren”, mencionó la experta.

Según el Programa Estado de la Nación, en 2021 solo el 8.1% del total de personas ocupadas, se desempeñan en ocupaciones científico-tecnológicas. Entre estas, los hombres representan el 65.6% de las personas ocupadas, mientras la proporción de mujeres es de apenas un 34.4%.

Uno de los grandes retos como país es lograr que, desde tempranas edades, las mujeres le pierdan el miedo a las matemáticas y a la tecnología, pues, pese a que el ingreso de mujeres a carreras STEM creció entre 2001 y 2011, las brechas de acceso permanecen altas, especialmente en carreras de ingenierías y computación, donde matemáticas y programación tienen mayor peso en las mallas curriculares.

Del total de nuevos ingresos a estas carreras en universidades públicas, las mujeres pasaron de representar el 35.8% al 42.1%, según releva el Programa Estado de la Nación.

“Propiciar la formación de más mujeres profesionales en tecnología, es generar desarrollo para el país y progreso social. Porque optar por carreras de más demanda laboral, se traduce en salarios competitivos, crecimiento profesional continuo y oportunidades de trabajo flexible, entre otros beneficios”, señaló González.

Melissa Pérez es una de esas mujeres que ha roto paradigmas en nuestro país, siendo la primera mujer graduada en Ingeniería en Ciencia de Datos de Costa Rica y quien está marcando un hito con el que espera poder abrir el camino para muchas otras y contribuir con la disminución de la brecha de género en el país.

Para ella es vital que las mujeres crean en su valor, para que no tengan miedo de desafiar estereotipos y de estudiar carreras que han sido lideradas por hombres.

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