La batalla contra la minería ilegal en Crucitas de Cutris de San Carlos no parece fácil para las autoridades policiales, que en las últimas horas realizaron otro decomiso de materiales empleados en la extracción de oro, como cianuro, y dinero en efectivo.
Esta vez, el detenido es un nicaragüense de apellido Burgalín, a quien le decomisaron varios sacos donde transportaba 14 kilos de cianuro y 29 kilos de carbón sintético.
“Ambos materiales son usados para procesar el sedimento (tierra y piedras) dentro de las máquinas llamadas tómbolas, con lo que logran extraer los minerales contenidos en el dicho sedimento”, explicó el Ministerio de Seguridad.
Adicionalmente, este nicaragüense en condición migratoria irregular portaba 38.000 córdobas (cerca de medio millón de colones), dinero cuyo origen lícito no logró probar, por lo que fue decomisado y puesto a la orden de las autoridades judiciales.
De acuerdo con este reporte policial, Burgalín fue trasladado con las evidencias recabadas en su contra hasta la Fiscalía de Flagrancia de San Carlos, con sede en Ciudad Quesada.
Con respecto al cianuro, el Ministerio de Seguridad indicó que dicho químico fue entregado este miércoles por la Fuerza Pública al Ministerio de Salud para su respectiva destrucción.
Este caso es otro ejemplo más de que el trabajo policial en Crucitas de Cutris no parece ser suficiente, ya que la invasión de los mineros ilegales mantiene activos los focos de explotación de oro en la Zona Norte.
Se estima que, al menos, 40 millones de personas en el mundo, en su mayoría pobres, trabajan en la minería artesanal a pequeña escala, con un alto impacto en áreas ricas de biodiversidad por el uso de sustancias químicas como el cianuro y el mercurio, que en los distritos de Cutris y Pocosol de San Carlos mantienen a miles sin agua potable.



