La Rabia Paralítica Bovina continúa causando importantes pérdidas al sector ganadero costarricense.
El Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) ha confirmado nueve brotes de esta enfermedad viral en Alajuela; Buenos Aires y Golfito de Puntarenas, así como en el cantón de Pérez Zeledón, en la provincia de San José.
La rabia afecta el sistema nervioso central de los animales de sangre caliente, incluidos los seres humanos, y provoca descoordinación, dificultad para caminar, salivación, parálisis de las patas que impide levantarse, torsión de cuello y, por último, la muerte.
La enfermedad es transmitida por un vampiro y se presenta con cierta periodicidad, como parte de la dinámica del ciclo selvático.
SENASA dice que tiene establecidos protocolos específicos para responder ante los nuevos brotes de Rabia Paralítica Bovina en el país, los cuales ya ha aplicado en casos anteriores.
Esto le puede interesar: Lluvias son aliadas del Gusano Barrenador
Los expertos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) aconsejan a los ganaderos evitar el contacto con animales enfermos, que presenten síntomas nerviosos.
Asimismo, vacunar los hatos como una medida preventiva y reportar de inmediato cualquier caso sospechoso a la oficina de SENASA más cercana.
En Costa Rica, la rabia es endémica y según las autoridades MAG, en cualquier momento pueden aparecer casos.



