Ante la perspectiva de la virtualidad, la modalidad educativa que la mayoría de nosotros conocimos cambió trascendental e inesperadamente, dando lugar a nuevos métodos de enseñanza a los cuales fue necesario adaptarse en poco tiempo y, en muchos casos, con herramientas poco adecuadas.

El material didáctico convencional, llámese libros, fotocopias, filminas o enciclopedias, fueron complementados con los recursos en línea disponibles, tales como videos, juegos, sistemas interactivos, canciones, y muchos otros recursos accesibles desde un computador.

Muchos centros educativos han visto necesario modernizar sus recursos tecnológicos a raíz de los resultados satisfactorios de la virtualidad, por lo que la educación presencial se está viendo beneficiada por los aportes de la tecnología educativa.

“Es importante que, desde las aulas, se aproveche de manera didáctica los que se proponen como nuevos ambientes de aprendizaje y que permitan desarrollar la acción docente. Para ello, introducir a los alumnos en los conocimientos esenciales en tecnología en aulas híbridas, así como implementar herramientas novedosas que permitan desarrollar habilidades digitales”, comentó Juan Montalvo, gerente de Canales Especializados en Proyección Epson.

El aprendizaje colaborativo se fortalecerá este año a través de espacios en los que los estudiantes puedan desarrollar habilidades individuales y grupales a partir de la discusión en conjunto, lo que genera aprendizaje en diversas áreas gracias a la interacción de los miembros. Esto potencia la resolución de problemas, el logro de objetivos académicos, la comunicación, el compromiso y la capacidad de innovación en los estudiantes, generando experiencias de aprendizaje más activas y enriquecedoras[1].

Un ejemplo de esto, es la Escuela de Excelencia Juan Santamaría, que se convirtió en un referente de la revolución en el modelo de enseñanza en Costa Rica, al convertir sus 32 aulas en espacios interactivos, gracias a la instalación y uso de proyectores. El centro educativo ubicado en Curridabat imparte clases de una manera diferente, más divertida y atractiva, durante la pandemia utilizaron la herramienta y actualmente ya de vuelta en clases presenciales han generado una mayor participación de los alumnos.

Los proyectores han llegado al campo de la educación para realizar cambios en la forma en que los educadores enseñan y los alumnos aprenden. Algunos beneficios de esta tecnología son el fomento del aprendizaje activo a través de la participación con el contenido, permitiendo interactuar, explicar o presentar por medio de materiales visuales; así como el desarrollo del pensamiento crítico por medio de la adaptabilidad a la tecnología, la resolución visual de problemas y la posibilidad de utilizar materiales multimedia. Los proyectores incrementan el aprendizaje y retención en un 78% y un 82% el aumento en la capacidad de atención y recuerdo[2].

“En Costa Rica ofrecemos a partir de este 2023 el programa de renta de proyectores Epson, un servicio completo en asesoramiento, instalación, mantenimiento y flexibilidad de pagos para centros educativos. Los entornos actuales de educación y aprendizaje exigen soluciones que no requieran grandes inversiones iniciales, sino más bien permitan mensualizar los costos durante por lo menos 36 meses, además que, permitan aplicar tecnologías fáciles de usar y promuevan la participación y la colaboración. Nuestras soluciones tecnológicas de alto rendimiento permiten mejorar las experiencias en escuelas y universidades, desde la oficina administrativa hasta el salón de clase”, señaló Montalvo.

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