El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI-UNA) elevó este viernes el nivel de vigilancia del volcán Rincón de la Vieja de nivel 2 (advertencia) a nivel 3 (precaución), debido al aumento sostenido de la actividad eruptiva y al mayor riesgo de generación de lahares que podrían afectar comunidades cercanas y los cauces de los ríos que nacen en el macizo volcánico.
La decisión fue anunciada por el vulcanólogo Geoffroy Avard, quien explicó que desde el 2 de julio el monitoreo científico ha registrado 38 eventos eruptivos, de los cuales tres generaron lahares (avalanchas de lodo, rocas y agua). El evento de mayor magnitud ocurrió el 20 de julio, asociado a un incremento significativo de la actividad del volcán.
Según el especialista, la actividad actual se desarrolla en un contexto de intensa desgasificación, con emisiones superiores a las observadas en meses anteriores, así como una deformación del edificio volcánico que ha sido evidente durante el último mes y medio.
Además, los científicos consideran que existe una posible obstrucción parcial del conducto volcánico, situación que podría favorecer nuevas erupciones explosivas.
“El volcán no muestra señales de que vaya a disminuir su actividad por el momento”, indicó Avard al justificar el aumento del nivel de vigilancia.
Riesgo para comunidades y ríos
El incremento del nivel de precaución obedece principalmente al peligro que representan los lahares, mezclas de agua, ceniza, barro y rocas que pueden desplazarse a gran velocidad por los cauces de los ríos, incluso cuando las lluvias ocurren varias horas después de una erupción.
De acuerdo con la información suministrada por OVSICORI, la comunidad de Dos Ríos de Upala figura entre las zonas que podrían verse afectadas directamente por este fenómeno.
Los principales ríos que nacen en las laderas del volcán también pueden transportar estos flujos, por lo que las autoridades suelen recomendar especial vigilancia en sectores cercanos a cauces como el río Pénjamo, río Azul, río Góngora, río Blanco y otros drenajes que descienden del macizo volcánico.
¿Qué significa el nivel 3 de precaución?
El nivel 3 no implica necesariamente una erupción mayor inminente, pero sí indica que la actividad volcánica ha aumentado y que existen condiciones para que ocurran fenómenos peligrosos, especialmente:
- Erupciones freáticas repentinas.
- Lahares que desciendan por los ríos.
- Caída de ceniza en comunidades cercanas, dependiendo de la dirección del viento.
- Emisión de gases volcánicos.
Recomendaciones para la población
Ante el incremento de la actividad del Rincón de la Vieja, las autoridades recomiendan:
- Evitar ingresar a los cauces y márgenes de los ríos que nacen en el volcán, especialmente durante y después de lluvias.
- No cruzar ríos si el agua presenta aumento repentino del caudal, color oscuro o arrastra troncos y sedimentos.
- Mantenerse informado únicamente por los reportes oficiales de OVSICORI, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) y los comités municipales de emergencia.
- Tener preparado un plan familiar de evacuación y una mochila de emergencia con documentos, medicamentos, agua y linterna.
- Atender de inmediato cualquier orden de evacuación emitida por las autoridades.
Un volcán con intensa actividad
El Volcán Rincón de la Vieja es uno de los volcanes más activos de Costa Rica. Sus erupciones son principalmente de tipo freático, provocadas por el calentamiento súbito del agua subterránea, lo que puede generar explosiones sin previo aviso.
Estas erupciones pueden producir columnas de vapor, ceniza, rocas y, cuando coinciden con fuertes lluvias o expulsión de agua del cráter, originar lahares capaces de recorrer varios kilómetros por los cauces naturales.
Las autoridades mantienen un monitoreo permanente de la actividad volcánica y reiteran el llamado a la población de las comunidades cercanas a mantenerse atenta a los comunicados oficiales y evitar acercarse a los ríos que descienden del macizo mientras persista el aumento de la actividad.



