La decisión de la empresa TicoFrut de prescindir de aproximadamente 600 colaboradores en todas sus áreas representa un fuerte golpe para la economía de la Zona Norte, una región que históricamente enfrenta algunos de los índices de desempleo más elevados del país y donde cientos de familias dependen de la actividad agroindustrial.
En un comunicado de prensa, la empresa explicó que la medida responde a una combinación de factores que han deteriorado significativamente su operación durante los últimos tres años, entre ellos la disminución de la producción de naranja, el avance de la enfermedad conocida como HLB o “Dragón Amarillo”, los efectos del cambio climático y el incremento sostenido de los costos de producción.
Según TicoFrut, la producción de cítricos cayó cerca de un 30%, lo que equivale a más de seis millones de cajas de naranja menos respecto a períodos anteriores.
La empresa indicó que las condiciones climáticas extremas han afectado las plantaciones, mientras que el HLB, considerada la enfermedad más destructiva de la citricultura y para la cual actualmente no existe cura, continúa expandiéndose.
Como ejemplo del impacto de esta enfermedad, la compañía señaló que en Florida la producción anual de naranja pasó de aproximadamente 240 millones de cajas a apenas 12 millones, reflejando la magnitud de los daños que puede provocar.
Aumento de costos agravó la situación
A la reducción en la producción se suma un incremento cercano al 30% en los costos operativos, impulsado por el aumento en los precios de fertilizantes, agroquímicos, combustibles y servicios logísticos.
La empresa también atribuyó parte de esta presión económica al contexto internacional derivado de conflictos geopolíticos, entre ellos las guerras entre Rusia y Ucrania, así como las tensiones en Medio Oriente.
TicoFrut afirmó que, pese a las inversiones realizadas y las medidas implementadas para enfrentar la crisis, la situación obligó a una reorganización de la operación.
600 familias afectadas
En ese contexto, la empresa confirmó el despido de aproximadamente 600 trabajadores, una decisión que tendrá repercusiones directas sobre cientos de hogares de la Zona Norte.
“TicoFrut reconoce que detrás de cada puesto de trabajo existe una persona, una familia y una historia de compromiso, por lo que este proceso se está abordando con el mayor sentido de responsabilidad, respeto y sensibilidad hacia las personas afectadas”, manifestó Roberto Aragón, presidente de la compañía.
La empresa aseguró que cumplirá con todas las obligaciones establecidas en la legislación laboral costarricense y que entregará cartas de recomendación para facilitar la reinserción laboral de los colaboradores afectados.
Impacto para la economía regional
Los despidos representan uno de los recortes laborales más importantes registrados recientemente en la Región Huetar Norte y generan preocupación por el efecto que podrían tener sobre el comercio, los servicios y la actividad económica de comunidades que dependen en gran medida del empleo agrícola e industrial.
La salida de 600 trabajadores ocurre en una región que desde hace varios años enfrenta dificultades para generar nuevas fuentes de empleo, por lo que diversos sectores consideran que la medida podría profundizar la situación social y económica de numerosas familias.
La evolución de la actividad citrícola y la capacidad de absorción del mercado laboral serán factores determinantes para medir el impacto que tendrá esta reducción de personal en los próximos meses.



