Un experimento con 45 empresas en Alemania probó la jornada laboral de cuatro días sin reducción salarial. Los resultados muestran mejoras en bienestar y productividad, aunque el modelo aún genera debate.
Un experimento realizado en Alemania con una jornada laboral de cuatro días por semana ha generado debate internacional sobre el futuro del trabajo. El piloto, desarrollado durante seis meses en 2024, involucró a 45 empresas de distintos sectores, que redujeron el tiempo de trabajo de sus empleados sin disminuir sus salarios. Los resultados preliminares muestran mejoras en bienestar laboral y, en muchos casos, productividad similar o superior a la del modelo tradicional de cinco días.
La iniciativa fue impulsada por la consultora alemana Intraprenör en colaboración con la organización internacional 4 Day Week Global, con el objetivo de evaluar si una reducción del tiempo laboral podía mantenerse sin afectar la producción empresarial. En el modelo aplicado —conocido como “100-80-100”— los trabajadores reciben el 100% del salario, trabajan 80% del tiempo y se espera mantener 100% de productividad (Wrede, 2024; Pladson & Wrede, 2024).
Resultados del experimento
Los resultados del piloto mostraron que el modelo puede funcionar en diversos sectores, aunque no en todos los casos de forma idéntica. De las empresas que participaron en el experimento, más del 70% indicó que planea continuar con el sistema o extender el programa, tras observar resultados positivos en desempeño laboral y satisfacción de los trabajadores (Wrede, 2024).
Entre los principales hallazgos del estudio destacan:
- Mejor bienestar laboral: la mayoría de los empleados reportó menor estrés y mejor salud mental.
- Mayor descanso: los trabajadores durmieron en promedio 38 minutos más por semana durante el experimento.
- Eficiencia organizativa: muchas empresas redujeron reuniones y adoptaron herramientas digitales para optimizar procesos (Wrede, 2024).
Además, encuestas realizadas entre los participantes indicaron que cerca del 90% de los trabajadores percibió mejoras en su bienestar general, mientras que un 83% manifestó interés en mantener el modelo de cuatro días (Amiri, 2025).
Cambios en la forma de trabajar
Para mantener los niveles de productividad con menos horas laborales, muchas empresas realizaron cambios en su organización interna. Según los investigadores, más de la mitad de las compañías redujo la frecuencia y duración de las reuniones, mientras que alrededor de una cuarta parte implementó nuevas herramientas digitales para agilizar procesos de trabajo (Wrede, 2024).
Estos ajustes permitieron eliminar ineficiencias dentro de las organizaciones, lo que en algunos casos incluso elevó la productividad respecto al modelo tradicional de cinco días laborales.
Un modelo que aún genera debate
Pese a los resultados positivos, especialistas advierten que el modelo no necesariamente puede aplicarse de manera universal. Algunos sectores, especialmente aquellos con procesos industriales continuos o con fuerte competencia internacional, consideran que la reducción de horas podría aumentar costos laborales o requerir más personal (Wrede, 2024).
Además, una encuesta empresarial realizada en Alemania indica que solo 11% de las compañías ofrece actualmente una semana laboral de cuatro días, mientras que muchas organizaciones consideran que su implementación implicaría mayores costos o cambios organizativos complejos (Schaller, 2024).
Debate global sobre el futuro del trabajo
La discusión sobre la reducción de la jornada laboral se ha intensificado en varios países europeos, en medio de cambios en el mercado laboral, escasez de trabajadores calificados y una creciente preocupación por el equilibrio entre vida personal y trabajo.
Los resultados del experimento alemán se suman a pruebas similares realizadas en países como Reino Unido, España y Portugal, donde también se han registrado mejoras en satisfacción laboral y productividad en algunas empresas. Sin embargo, economistas y empleadores advierten que el éxito del modelo depende del sector, la organización del trabajo y las condiciones económicas de cada país.



