La felicidad llegó en forma de llaves de una vivienda para don Julio Pérez, de 44 años, y su esposa Flor María, de 57.
Un sueño que veían muy lejano se convirtió en realidad para estos vecinos de La Tigra de San Carlos cuando abrieron la puerta de su nueva casa, un techo propio.
Doña Flor es ama de casa y tiene una condición de reemplazo total de rodilla, además de algunas enfermedades; don Julio trabaja como peón agrícola.
Nunca pensaron que la pequeña pensión por invalidez que recibe doña Flor fuera suficiente para cumplir la meta de tener un hogar. El bono que recibieron fue bajo la modalidad “Personas con Discapacidad”, por un monto de ¢13.950.000.
“Muchas gracias, muchas gracias a todos y que Dios me los bendiga siempre”, fueron sus palabras el día de la entrega oficial.
Su nueva casa es de 48 metros cuadrados con sala, comedor, cocina, baño, dos dormitorios y cuarto de pilas.
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Este sueño fue el número 20.000 que Coocique pudo cumplir; 20 mil sonrisas familiares son parte de la carpeta que engrosa la Unidad de Vivienda durante 37 años y una inversión de ¢106 mil millones, señala en un comunicado.
La Cooperativa trabaja también en la conclusión de las obras en el parque de Upala y el Parque Amarillo, en Katira de Guatuso.



