El alcalde de la ciudad de Nueva York, Eric Adams, emitió una orden ejecutiva con nuevas restricciones que limitan la llegada de buses con migrantes desde la frontera sur de EEUU. La decisión busca dar respuesta a la estrategia del gobernador de Texas, Greg Abbott, quien ha estado enviando a migrantes indocumentados a otros estados del país.
La orden ejecutiva, anunciada el pasado lunes, establece que las compañías de autobuses que transporten a los migrantes deberán proporcionar un aviso con 32 horas de antelación a su llegada a Nueva York, y proveer información sobre las personas que transportan.
Las nuevas reglas que entraron en vigor de manera inmediata, limitan también las paradas a un solo lugar designado en Manhattan, de lunes viernes y en el horario comprendido entre las 8:30 am y 12 del mediodía.
Al anunciar las restricciones, Adams argumentó que “las docenas de buses” que llegan a la ciudad cada semana lo hacen en la noche o fines de semana, justo “cuando las operaciones de asilo de la ciudad tienen la menor cantidad de personal disponible”.
Adams explicó, además, que “los buses dejan a los pasajeros en lugares aleatorios de la ciudad de una manera que está interfiriendo en la capacidad de las autoridades para manejar la crisis humanitaria”.
En el último mes, la ciudad de Nueva York registró más de 14.700 llegadas de migrantes en sus zonas más transitadas. La semana pasada, 14 buses que transportaban migrantes indocumentados llegaron desde Texas en una sola noche.
“La ciudad de Nueva York ha comenzado a ver otra oleada de inmigrantes llegando y esperamos que esto se intensifique en los próximos días como resultado de la política cruel e inhumana del gobernador de Texas, Abbott”, dijo el alcalde Adams.
Desde agosto de 2022, la administración de Abbott ha enviado a unos 31.200 migrantes a la Ciudad de Nueva York en buses contratados por el estado. Abbott, por su parte, ha asegurado que “esta es una manera de brindar alivio a las saturadas ciudades fronterizas”.



