En solo dos años, en Costa Rica 74.787 pequeños agricultores dejaron la actividad según un estudio del Colegio de Ciencias Económicas, que señala que el sector agropecuario es donde más puestos de trabajo se perdieron.

Según este estudio que comprende del 2021 al 2023, en ese periodo desaparecieron en el sector agropecuario 9.659 microempresas y 74.787 empleos, mientras que en la industria desaparecieron 19.052 microempresas y 51.408 empleos; en comercio dejaron de existir 10.596 microempresas y 17.962 trabajadores y finalmente en servicio en dos años desaparecieron 20.803 microempresarios y 34 .890 empleados.

El estudio revela que en total de todos los sectores hoy el país no tiene en ese mismo periodo 60.110 microempresas y se destruyeron179.047 puestos de trabajo.

Los datos fueron tomados de la Encuesta Nacional de Microempresas de los Hogares (Enameh), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos y analizada por el Colegio de Ciencias Económicas de Costa Rica.

El economista del colegio, Luis Vargas, explicó en una entrevista con el diario digital El Observador que durante los últimos años ocurrieron eventos que afectaron la economía mundial y nacional, como la pandemia o el choque inflacionario del 2022.

«Son más vulnerables a los choques económicos»

Según las declaraciones dadas al medio mencionó que regularmente este tipo de empresa tiene márgenes de utilidad bajos.

Además, durante el mismo periodo el consumo de los hogares disminuyó lo que es posible que también reportaran menos ventas y, por lo tanto, ingresos.

«Los sectores agropecuarios manejan márgenes de utilidad menores, los golpes que reciben de la economía recaen con mayor peso en esos sectores, son sectores que operan con muchísimos menos márgenes de utilidad», dijo Vargas.

De la publicación, la noticia más grave, según el especialista, es que las personas que dejaron de producir en sus terrenos, o bien, las que fueron despedidas de estas pequeñas empresas tienen dificultades para encontrar otro empleo. Una de las razones es que el nivel de calificación de las personas dedicadas al agro tiende a ser bajo, por lo que otros sectores de la economía les excluyen.

Exit mobile version