En San Carlos, los pequeños y medianos productores conmemoran el Día del Agricultor entre la alegría y la incertidumbre. Alegría por la semilla que germina en la profundidad de la tierra e incertidumbre por un contexto complejo.
Este es el caso de don Didier y doña Seidy, un matrimonio campesino de La Fortuna de San Carlos, quienes desde siempre se han abrazado a la vida rural para producir alimentos para el autoconsumo y abastecer a una parte de esta comunidad.
No obstante, ellos reconocen que el futuro para el sector es cada vez más complejo debido a múltiples razones, como que los ingresos económicos familiares siguen estando por debajo del salario mínimo en el país.
Asimismo, señalan que los jóvenes, clave para el relevo generacional, no se sienten atraídos por el agro.
“La situación de que el agricultor se esté acabando, es preocupante. Al menos, nosotros tenemos cinco hijos, el mayor trabaja en seguridad y es duro, porque ellos buscan hacer la vida por aparte. Los dos menores me ayudan, pero, están estudiando y quieren conseguir trabajo más adelante en alguna empresa ”, manifiesta don Didier.
Otra situación que preocupa a los agricultores de San Carlos es que las políticas estatales parecen estar más alineadas con la importación de alimentos que con la producción interna, lo que les provoca pérdidas económicas y de cosechas.
Aún así, este matrimonio campesino se aferra a la tierra, desafiando al cambio climático, las plagas o peligros como las serpientes venenosas y en su caso, la Feria del Agricultor de Ciudad Quesada ha sido una luz de esperanza.
“Es duro trabajar en el campo, pero, lo bonito es cuando logramos vender nuestros cultivos a un precio justo y al contado, como lo hacemos aquí en la Feria, pues nos ha pasado que empacadoras nos han comprado las cosechas y nunca nos las pagaron”, asegura este pequeño productor.
Don Didier Madrigal Jiménez y doña Seidy Rojas Brenes tienen su propio espacio en el campo ferial desde hace varios años, lo que les ha permitido mantener una economía más estable con la venta de frutas como papaya y naranja. No obstante, esta realidad es un poco distinta a la que viven la mayoría de parceleros en la Zona Norte.
Este 15 de mayo, Día de San Isidro Labrador, Costa Rica rinde homenaje a sus agricultores y desde Noticias La Región, resaltamos su esfuerzo y resiliencia para garantizar seguridad alimentaria.
- Colaboró con esta información, Juan Luis Mosquera.
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