La Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA) expresó su total respaldo a la Cámara de Productores de Papa de Costa Rica (CPPC), ante la denuncia por el ingreso masivo de papa importada sin controles fitosanitarios adecuados y a precios que distorsionan el mercado.
Según la denuncia, esta situación afecta directamente a los agricultores nacionales y representa un riesgo para la salud pública, al tiempo que debilita la sostenibilidad de la producción hortícola en el país.
Desde la CNAA se advierte que esta práctica pone en peligro la sanidad agrícola costarricense, especialmente por la falta de análisis de riesgo de plagas y la flexibilización de requisitos fitosanitarios. Esta relajación de controles podría facilitar la entrada de plagas devastadoras que comprometan cultivos clave como la papa, en zonas de alta producción como Cartago.
“Es muy preocupante que alimentos de consumo diario en los hogares costarricenses estén ingresando sin los controles que antes eran obligatorios. Esto pone en jaque una actividad agrícola de alto valor social, económico y productivo”, señaló la CNAA en un comunicado oficial.
Llamado urgente al Gobierno
La CNAA hizo un llamado urgente al Gobierno de la República, especialmente al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), al Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) y al Ministerio de Hacienda, para que atiendan de inmediato esta situación.
El gremio agropecuario considera que permitir estas importaciones sin fiscalización rigurosa es un retroceso en los estándares sanitarios del país y afecta directamente la capacidad de Costa Rica para producir alimentos de calidad.
Además, la CNAA urgió a las autoridades a fortalecer la vigilancia en aduanas, tributación y salud agroalimentaria, para evitar que productos sin garantías ingresen y perjudiquen tanto a productores como a consumidores.
Defensa del agro y del consumidor
La Cámara recordó que defender la producción nacional no solo es proteger al agricultor, sino también al consumidor, que tiene derecho a acceder a productos frescos, seguros y a precios justos.
“Ignorar esta situación es darle la espalda al agro y al bienestar del consumidor”, concluyó la CNAA, reafirmando su compromiso con la producción local sostenible y la seguridad alimentaria del país.



