En la temporada festiva por Navidad y año nuevo muchas personas presentan sentimientos como la tristeza, la apatía y el desánimo, lo cual puede afectar el plano emocional.
De acuerdo con Berlioth Artavia, trabajadora social, en este tiempo especial es vital que las personas puedan establecer un balance entre la dinámica de la época y el bienestar personal para evitar la ansiedad, la angustia o el pánico.
“La Navidad es una de las festividades más importantes del cristianismo y a nivel popular, esta fiesta mezcla su carácter religioso con la tradición de la convivencia familiar y la mercadotecnia, lo que en muchos casos genera estrés y preocupaciones. Es vital que las personas puedan establecer un balance”, señala la experta de Coopesalud R.L.
Para combatir esos sentimientos, es importante considerar los siguientes consejos:
- Establezca expectativas realistas y personales del significado de la Navidad.
- Decida de forma libre y espontánea en qué desea participar, si lo invitan a diferentes actividades.
- Evite reunirse con familiares o amistades con las que se pueden presentar diferencias o conflictos.
- Si tiene período de vacaciones, planifique las actividades que quiere realizar priorizando en todo momento lo que realmente sea importante para usted.
- Si está solo por alguna circunstancia en particular, decida vivir esta época de forma positiva, disfrutando de la soledad para crecer personalmente y generar un encuentro consigo mismo.
- Revise la causa de sus sentimientos de tristeza y apatía con el fin de que pueda encontrar algunas alternativas para mejorar su estado de ánimo.
- Procure llevar a cabo los hábitos y rutinas cotidianas con el fin de integrarse y conectarse con la realidad.
- Elija personas positivas en sus relaciones interpersonales.
- Aprenda a manejar los recuerdos, sobre todo aquellos tristes y dolorosos con una actitud positiva, con la posibilidad de convertirlos en momentos especiales y significativos que puedan llevar a una sensación de tranquilidad y alegría por lo vivido.
- Participe en alguna tradición navideña, sólo si eso le genera alegría y paz interior.
La Trabajadora Social también recomienda hacer actividades que lo hagan sentirse en paz, así como agradecer todo lo que lo rodea, desde los detalles más pequeños que la vida regala a cada instante.



