El TSE informó este 24 de noviembre de 2025 que recibió un respaldo “unánime” de sus homólogos en el continente, en el marco de la XVII Conferencia de la Unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIORE), realizada los días 5 y 6 de noviembre en Asunción, Paraguay.
Según el comunicado, el pronunciamiento —adoptado como “acuerdo n.º 18” durante la sesión extraordinaria n.º 97-2025 del TSE, el 21 de noviembre— responde a un contexto que califican de “inédito” para los procesos electorales costarricenses, marcado por lo que describen como una “campaña sistemática de desinformación y de ataques políticos” orientados a “deslegitimar la confianza” en el organismo electoral y en las elecciones nacionales convocadas para el 1.º de febrero de 2026.
En el pronunciamiento, los organismos firmantes resaltaron “la trayectoria que ha caracterizado a los jueces y juezas electorales costarricenses” y reiteraron su confianza en la institucionalidad del TSE
El respaldo internacional fue suscrito por representantes de 22 organismos electorales del continente, entre ellos: el organismo anfitrión —Tribunal Superior de Justicia Electoral de Paraguay—; la Cámara Nacional Electoral de Argentina; el Tribunal Calificador de Elecciones de Chile; el Consejo Nacional Electoral de Colombia; el Instituto Nacional Electoral de México; la Junta Central Electoral de República Dominicana; y autoridades electorales de Ecuador, Perú, Honduras, Guatemala, El Salvador, Panamá, Uruguay, Puerto Rico y Santa Lucía.
El TSE, por su parte, agradeció oficialmente el respaldo de sus homólogos en esa sesión extraordinaria.
Este respaldo internacional ocurre en un momento en que el Tribunal ha denunciado la difusión de información falsa y cuestionamientos públicos —algunos provenientes del poder ejecutivo— sobre su actuación, decisiones y competencias, lo que, según la institución, pone en riesgo la credibilidad del proceso electoral en vísperas de los comicios.
Qué significa este respaldo
- Refuerza la percepción de apoyo internacional a la institucionalidad electoral costarricense, lo que puede contribuir a generar confianza ciudadana en la imparcialidad del proceso de 2026.



