Además de los daños que producen a los recursos naturales y los peligros graves que representan para la salud humana, la destrucción de los decomisos de cianuro y mercurio en esta Zona Norte le cuesta anualmente muchos millones de colones al país.
El Dr. Luis Diego Ugalde, jefe de la Unidad Regional del Ministerio de Salud, reveló que solo el año pasado debieron invertir cerca de ₡150 millones para eliminar ambas sustancias bajo estrictos protocolos de seguridad, que permiten reducir más riesgos ambientales y sanitarios en la región.
El médico Ugalde Jiménez enfatizó en que se trata de cianuro y mercurio de contrabando, para la extracción ilegal de oro en Crucitas de Cutris de San Carlos, ya que las industrias nacionales que requieren de esos materiales están debidamente identificadas y cuentan con los respectivos permisos de importación, que garantizan la trazabilidad del producto.
“Tanto el cianuro como el mercurio son productos de importación controlada, las industrias que los requieren tienen que tener permisos de importación. El mercurio que se utiliza en Crucitas, es de contrabando, igual que el cianuro”, dijo el Dr. Ugalde.
Los decomisos que realiza anualmente la Fuerza Pública en el sector fronterizo con Nicaragua son llevados hasta un depósito especial en Los Chiles, donde cada cierto tiempo son destruidos por una empresa contratada por las autoridades sanitarias.
“El Ministerio de Salud tiene un procedimiento para la destrucción del cianuro y el mercurio, materiales que se almacenan en un contenedor en Los Chiles y cuando ya tenemos cierta cantidad, ese material lo destruye una empresa que tenemos contratada. La inversión es bastante grande, el año pasado anduvo en alrededor de 150 millones de colones”, explicó el galeno.
La minería ilegal parece ser la responsable de la actual catástrofe ambiental y sanitaria en las comunidades fronterizas de Cutris y Pocosol de San Carlos.
El Ministerio de Salud ordenó cerrar a partir del 21 de febrero los acueductos y pozos artesanales de Chamorro, Chorrerras, Crucitas y El Roble de Cutris; Llano Verde y El Jocote de Pocosol por estar contaminados con mercurio, con niveles de hasta 65 veces por encima de la máxima permitida.
Para el jefe de la Unidad Regional, esta situación se agravó en los últimos meses porque muchas personas están llevando desde Crucitas hasta sus casas, sacos con tierra contaminada con mercurio para extraerle el oro.



