(Video) Órgano de la catedra de Notre Dame era un joya musical, con más de 800 años de historia

El órgano principal de la catedral de Notre Dame, seriamente dañado por el incendio de ayer, era un destacado instrumento, obra de Aristide Cavaillé-Coll, (4 de febrero de 1811 – 13 de octubre de 1899) famoso fabricante francés de órganos.

Pero la historia de este instrumento se remonta a más de 800 años con la construcción de la catedral, ya que fue construido varias veces por otros fabricantes en distintas épocas.

El órgano poseía una caja adornada con autómatas. La plaza de organista titular de Nôtre Dame es uno de los más altos honores a los que puede aspirar un músico.

Entre los que la han ocupado destaca Louis Vierne, que fue organista entre los años 1900 y 1937.El órgano tenía cinco teclados y 7.800 tubos.

La historia de los instrumentos de Notre-Dame de París comienza hacia 1330. El primer instrumento fue suspendido como nido de golondrinas debajo de una ventana alta de la nave.

Hacia los años 1400, se decidió instalar un segundo instrumento encima de la portada principal oeste, mientras el antiguo órgano continuaba su oficio. El 25 de octubre de 1403, se acabó de construir el nuevo órgano.

Desde 1473 y durante cincuenta años se restauró una gran cantidad de tubos. Se hicieron diversas modificaciones y mejoras. En 1609 se le agregó un segundo teclado, suprimiendo, para instalarlo, los pedales y su mecánica.

Este instrumento posee entonces las tres sonoridades normales: un plenum, una serie de flautas y una batería, o sea probablemente un poco menos de dos mil tubos. En 1620 se le agrega un tercer teclado y, en 1672, un cuarto. De este órgano medieval sólo quedaron doce tubos.

El órgano clásico: 1730-1838

Cuando por fin fue tomada en 1730 la decisión de hacer un órgano nuevo, había entrado Francia en el ” siglo de las luces ” y la ebanistería medieval debía desaparecer.

Durante la Revolución se utilizó para varias fiestas, pero a pesar de ser amenazado por varios decretos revolucionarios, no sufrió más que de años de abandono como la mayor parte de los órganos de Francia.

El órgano sinfónico

Como las obras arquitectónicas consumían todavía todo el dinero, Viollet-le-Duc encargó un instrumento digno de una catedral, pero sin lujo ni rebuscamiento, para ahorrar más usando, en lo posible, el material ya existente. El proyecto de un ” instrumento de primera categoría con cuatro teclados y pedalier suficiente para las dimensiones de la iglesia ” nació en 1862.

Las obras empezaron en el mismo lugar en junio de 1864.Se tocó el órgano de Notre-Dame por Navidad, fuera de concurso, en el marco de la exposición universal de 1867.

En 1989 el Ministerio de Cultura decidió emprender una restauración completa y una modernización de la tracción. Fué encomendada la tarea a Jean-Loup Boisseau y a su socio Bertrand Cattiaux.

La restauración del órgano de Notre-Dame reunió dos mundos hasta entonces extraños: la construcción de órganos y la informática:

Por una parte, un artesanado de alto nivel, el de un país de patrimonio organístico muy rico, donde la política de restauración de los órganos antiguos que, desde un cuarto de siglo, puso en obra tanto el Estado como los municipios, permitió formar constructores de competencia internacionalmente reconocida.

Tras su inauguración en 1992, el instrumento restaurado casi enmudeció, debido a alteraciones de funcionamiento , frase eufemística que quiere decir que la restauración no estuvo a la altura de lo esperado, a pesar de los once millones de francos (más de 2 millones de dólares) que costó.

Antes del último concierto que se dio en la catedral el año pasado, con motivo del cincuentenario de la liberación de París, fue necesario realizar nuevas reparaciones de urgencia, lo que demuestra la dificultad de restaurar estos enormes instrumentos musicales.

La polución atmosférica, la edad y el uso, son las principales causas que provocan que los órganos cesen de vibrar.

Jean Louis Coignet, experto en órganos de la ciudad de París, asegura que muchas veces es difícil llegar a un término medio entre la restauración a la antigua o la que utiliza técnicas modernas, como la realizada en la iglesia de San Eustaquio, famosa por sus conciertos y cuyo órgano de 8.000 tubos está equipado de un sistema de control electrónico concebido y elaborado por un holandés.

Entre los que tocaron el órgano mayor de Notre-Dame, los más famosos son:

Charles Raquet (1618-1640)*
Louis-Claude Dacquin (1755-1772)
Armand-Louis Couperin (1760-1790)
Louis Vierne (1900-1937)
Léonce de Saint-Martin (1937-1954)
Pierre Cochereau (1954-1984)