Región cada vez con más niñas chineando bebés

El año pasado se registraron 522 adolescentes madres que dieron a luz en el Hospital San Carlos.

5803 adolescentes embarazadas en 20 años, registra Hospital San Carlos.

Niñas chineando bebés es la realidad que se vive en decena de hogares de la Región Huetar Norte, donde la cifra de adolescentes embarazadas todos los años aumenta.

Keyla, nombre ficticio para proteger su identidad y vecina de San Carlos es sólo una niña  de tercer año de colegio. Cuando quedó embarazada tenía sólo 15 años, hecho que la llevó a suspender sus estudios. Hace cinco meses nació el bebé, el cual, amamanta con dificultad, ya que retomó de nuevo las clases de colegio, pero para hacerlo debe dejar el niño con familiares porque su madre también trabaja.

Para muchas adolescentes embarazadas o con bebés en la Región, este es el fin de sus sueños y metas. Aunque el sistema educativo y social del país trata de insertarlas, no siempre lo logran por falta de información, carencia de recursos o porque en la familia no reciben el apoyo adecuado.

Mayra Rojas, Trabajadora Social del Hospital San Carlos, lleva un registro desde 1997 de las adolescentes embarazadas que son referidas a esa área.

El registro detalla niñas adolescentes de entre 12 a 19 años. En 20 años de registro la mayor cantidad de embarazos se registró en adolescentes con edades entre 16 a 17 años con 3657 casos, seguido por menores de 14 a 15 años con 1794 embarazos en ese periodo.

Hay un registro que preocupa y es el embarazo de niñas de 12 a 13 años que a la fecha suman 176, un número que tiende aumentar, pese a la Ley 9406 aprobada hace un año y que regula las relaciones entre una persona adolescente y un adulto (ver nota aparte).  

El Patronato Nacional de Infancia (PANI), registró el 2017 en San Carlos 112 adolescentes    que habían mantenido una relación impropia.

Adolescentes embarazadas según edad

Referidas a Trabajo Social del Hospital San Carlos.

Rango de edad. Cantidad de embarazos por edad de 1997 al 2017. Hospital San Carlos.

  • 12 a 13 años: 176
  • 14 a 15 años: 1794
  • 16 a 17 años: 3657
  • 18 a 19 años: 176

Total: 5803 adolescentes

Fuente: Mayra Rojas, de Trabajo Social del Hospital San Carlos.

Rojas detalla en una investigación sobre la caracterización de la adolescentes embarazadas  de la Región que la mayor cantidad de embarazos de adolescentes se dan en relación de unión libre y por adolescentes solteras.

Según la trabajadora social, el embarazo en adolescentes es un fenómeno social profundo que requiere de voluntad político-social que posibilite una conciencia de igualdad de responsabilidades sin diferenciación de género. “La negación de la equiparación genera: pobreza, desesperanza y truncamiento de metas educativas.

Rojas detalla que en el momento de confirmar el embarazo, algunas adolescentes  muestran temor a la reacción de los padres, al ser un evento inesperado y no planificado, donde en ocasiones el progenitor las abandona y niega su paternidad, situación que va acompañada de sentimientos de tristeza, enojo y desolación.

También se suma el hecho de que interfiere en su proyecto de vida, abandono de estudios o del trabajo.

“La crisis va acompañada de la etapa de negación al inicio del embarazo, control prenatal tardío, enojo, ansiedad.

La violencia intrafamiliar lesiona las áreas del desarrollo humano, la identidad es dañada en su integridad, su imagen, su valor, patrimonio, aspiraciones, reconocimiento, sexualidad, sus relaciones interpersonales y su salud” detalla Rojas.

Según Rojas entre los motivos del embarazo el mayor predominio se ubica en las relaciones por consentimiento mutuo y un menor porcentaje han sido atendidas por violación.

“Estos hechos nos revelan que la violencia es un indicador a considerar en los jóvenes, donde se irrespetan sus derechos. Algunos hombres, por la condición de género, se sienten propietarios del cuerpo de la mujer, la perciben como objeto de placer sexual”, detalla Rojas.

Este reportaje está divido en 3 partes, sigue leyendo en el siguiente link:
Parte 2: Denuncias por relaciones impropias saturan instituciones

Parte 3: Urge mayor educación sexual