(Opinión) La participación ciudadana como elemento básico de la democracia

Por Isaac Vargas
Bach. José Isaac Vargas R., Consultor Legal UCR y miembro de la Comité Persona Joven de San Carlos. (Artículo de opinión)

Nos han dicho que la democracia es ir cada 2 o 4 años a votar como ovejas que eligen al pastor que les quitara la lana., que los partidos políticos son la única forma de representación y de organización que podemos tener los ciudadanos., que la POLÍTICA solo sirve para robar y engordar la billetera.

Nuestra idiosincrasia ha olvidado lo que es la organización comunal., en nuestra generación de Millennials, muy pocos hemos tenido la gran OPORTUNIDAD de participar en la construcción de algún proyecto en nuestro barrio, distrito, cantón o país, reservándose este privilegio a unos cuantos, mientras la gran mayoría hemos sido parte de las ovejas embobadas con celulares y que soltamos la lana en los impuestos que se le implementa a nuestro consumo desmedido y depredador con el medio ambiente.

¿Sabía usted? Que el gobierno según nuestra Constitución Política se ejerce por el poder ejecutivo, legislativo, judicial y por el PUEBLO, sí, principalmente por el PUEBLO, y con mayúscula.

ARTÍCULO 9º-El Gobierno de la República es popular, representativo, participativo, alternativo y responsable. Lo ejercen el pueblo y tres Poderes distintos e independientes entre sí. El Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial. (Constitución Política de la República de Costa Rica. Fuente Sinalevi).

La Sala Constitucional en reiterada jurisprudencia ha dicho que la soberanía reside en el pueblo (pueden ver votos N°13381-06, N°17744-06, N°4601-94).

¿Pero que es el pueblo? O ¿Quién o quienes conforman al pueblo?

Aunque suena como un concepto lógico y fácil de determinar, creo que es un poco complicado delimitar ¿Qué es el pueblo? Y ¿Quiénes son el pueblo?.

El legislador constituyente al expresar el pueblo como un poder del cual derivan los demás se refirió a todas y todos los ciudadanos y habitantes que conformamos la República, quienes pagamos impuestos, designamos representantes y “entregamos” parte de nuestra libertad a cambio de seguridad jurídica, económica y ambiental.

El pueblo somos todos y todas, es el vecino que tiene una pulpería, el que la pulsea en su trabajo para dar de comer a su familia, es la madre o padre soltera (o) que trabaja día y noche, el o la estudiante, abuelo (a), el hermano (a).

¡Somos todos y todas!

Y ¿Qué debemos hacer con ese poder que nos da la Constitución?

Creo que la respuesta es simple; Hacer lo que nos dice la misma Carta Magna, ejercer el gobierno en las distintas manifestaciones, tanto en los aspectos participativos, representaciones y de incidencia política, económica, jurídica, cultural, ambiental y de organización.

Tenemos el deber como ciudadanos de saber que pasa en nuestro barrio, buscar cómo solucionar de manera colectiva los problemas de nuestra comunidad. Podemos integrarnos en las asociaciones de desarrollo de nuestros distritos, en las juntas directivas de las ASADAS, en los Comités Cantonales de Persona Joven, de deportes y de demás problemáticas de nuestros cantones y país, e incluso en los puestos políticos electorales si lo hacemos de buena fe y con el objetivo de buscar el bienestar colectivo y no individual.

Asimismo, tenemos el derecho y deber de pedir cuentas a nuestros gobernantes, de informarnos ¿cómo se gestiona el gobierno?, ¿qué pasa en la economía? ¿qué hacemos por el medio ambiente? ¿Qué se hace con nuestro dinero? Y aún más importante el deber de participar en todo esto.

Hoy más que nunca necesitamos organizarnos, reunirnos y buscar soluciones colectivas a los problemas, puesto que, estamos enfrentando uno de los más grandes retos de la humanidad provocado por nosotros mismos, sobrevivir al cambio climático que amenaza nuestra producción de alimentos, nuestra economía, nuestros modos de vida entre otras cosas, pero para lograr eso, antes debemos sobrevivir o superar uno de los obstáculos más grandes de nuestras generaciones; LA INDIFERENCIA.