Malaria: un parásito el causante y un mosquito su vehículo.

La malaria es una enfermedad infecciosa producida por un parásito llamado Plasmodium, que transmite la hembra del mosquito Anófeles. Cualquier persona expuesta a la picadura puede adquirir este padecimiento.

Este parásito ingresa a las personas por medio de la picadura del mosquito infectado, el cual recorre el torrente sanguíneo hasta alojarse en el hígado.

En nuestro país el Plasmodium vivax es el causante de la malaria, en tanto que en Nicaragua el responsable es el patógeno P. falciparum que produce la forma más severa.

Las personas que presentan esta enfermedad deben tomar el tratamiento completo para eliminar el parásito.  Entre más temprano se tome el tratamiento, más posibilidades existen de detener los síntomas.

La fiebre es el síntoma más frecuente, suele acompañarse de escalofríos, tiritonas, sudoración, dolores de cabeza, de músculos y articulaciones. Pueden darse vómitos y diarrea.

Las personas con malaria por P. falciparum sin tratamiento o tardío, corren el riesgo de una infección severa que puede causar conmoción, hemorragias, fallas renales o hepáticas y la muerte.

Los pacientes pueden presentar síntomas como anemia severa, anormalidades en la sangre, colapso cardiovascular, presencia de hemoglobina en la orina y aparición de líquido en los pulmones. También pueden experimentar agrandamiento del hígado o el bazo e ictericia moderada, así como problemas neurológicos.

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