La sociedad de las termitas

Desde niños, sufrimos grandes presiones externas para introducirnos en un esquema en el que lo principal es “superarnos”. Estas presiones llegan ya sea desde el sistema educativo, la sociedad o hasta nuestras familias. Estamos tan acostumbrados a estos estilos de vida, que ya son parte íntegra de nuestro ser, y constantemente estamos presionándonos a nosotros mismos para “superarnos”; para “ser alguien en la vida”.

Es posible que usted haya querido “superarse”, y por lo tanto haya despreciado su actual condición laboral. Hay casos de personas que están tan marcadas por este tipo de auto-obligaciones, que no pueden permanecer en un trabajo por más de unos cuantos meses, ya que se frustran al ver que no logran alcanzar sus “metas”.

En este día del trabajador, queremos resaltar su oficio.

Sí. Su oficio, sea cual sea.

Puede que usted sea un recolector de basura, o un guarda de seguridad, peón en una finca, ingeniero, publicista, administrador o hasta gerente de una empresa. Ése, su oficio, es el que hoy, Día del Trabajador, queremos valorar, ya que es de suma importancia para nosotros; a través de él, usted aporta sustancialmente para que nuestro entorno sea mejor.

Le invitamos a plantearse esta pregunta: ¿qué pasaría si su oficio no tuviera quién lo hiciera?. Estamos seguros que todo sería un caos, ya que cada eslabón laboral aporta a los demás, y todos nos beneficiamos de su trabajo.

Para nada estamos promoviendo el conformismo, que es una actitud nada apreciable, sin embargo, vivir en un ambiente extremo de insatisfacción lleva a los individuos a la frustración, y por lo tanto a la “no valoración” de lo que se hace.

La sociedad de las termitas

Es impresionante lo que podemos aprender de las sociedades en el reino animal; por ejemplo el caso de las termitas.

En un nido de termitas, existen tres tipos de insectos, y cada cual tiene sus características. Unas son fértiles y por lo tanto se encargan de la reproducción, otras son infértiles y hábiles, de ahí su responsabilidad en la producción y construcción; finalmente están las que también son estériles y de cabeza grande, que poseen una fuerza superior a las demás y su misión es la protección del nido. Estas características determinan su utilidad en la sociedad de termitas; de esa forma todas tienen labores de utilidad por un fin común: la preservación de la especie.

Como sociedad hay mucho que aprender de las termitas. Entre otras, nos regalan un par de enseñanzas: primeramente que todos los oficios son necesarios, y después, que todas las personas, con sus características innatas, tienen un lugar útil en la sociedad.

Más que un trabajo, una satisfacción

En nuestro caso, como seres humanos, siempre tenemos ese afán de sobrevivir, sin embargo tenemos siempre sentimientos que necesitan ser satisfechos.

Si en nuestros trabajos logramos encontrar un objetivo de realización más allá de lo económico, podremos alimentar nuestro ser de sentimientos que no se compran con monedas; es ahí donde debemos apuntar.

Le invitamos a buscar esa realización en su trabajo, para que pueda vivir con más plenitud.

Y por supuesto… le deseamos un Feliz día del Trabajador.

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Periódico La Región, información de la Región Huetar Norte de Costa Rica.