“Estudiaba en los baños del mercado”

  • Policía Carlos Andrés Pérez Castro terminó la primaria a los 22 años, logró concluir el colegio nocturno y más tarde se graduó como abogado.

“Me preguntaban por qué iba tantas veces al día al baño”

Pocas personas han logrado superarse tanto como lo ha hecho Carlos Andrés Pérez Castro, policía de 62 años, vecino de Platanar de Florencia, su historia daría para una película de superación para nunca olvidar.

Hoy es el asesor legal de la Fuerza Pública de la Región Ocho, que incluye San Carlos, Guatuso, Zarcero y Río Cuarto, pero para llegar aquí, su camino fue empedrado y oscuro, alcanzó la recompensa gracias al sacrificio, la fe y la perseverancia que ha tenido a lo largo de su existencia.

En días pasados la Fuerza Pública regional destacó la labor de los policías con más de 30 años de trabajar,  y entre ellos, estaba don Carlos, con 34 años de laborar aquí,  siempre sonriente y amistoso como lo es este hombre, con temple de gladiador como pocos en esta tierra.

Ese día,  después del homenaje nos contó que nació en Platanar de Florencia en una familia de 10 hermanos, su padre que en vida fue Daniel Pérez Castro, murió cuando él todavía era un niño y luego su madre de cáncer, y él, junto con sus hermanos mayores tuvieron que hacerse cargo de la familia,  por lo tanto,  no pudo terminar la educación primaria.

“Yo me crie cortando caña en Platanar, paleando en los cafetales y trabajando en el campo, era un jornalero, había que trabajar para mantener la familia”, expresó.

Nos contó que a la edad de 22 años edad pudo terminar la escuela primaria, en una escuela privada, donde hubo mediación de gente que le ayudó. En estos años  aún no había ingresado a la policía, trabajaba en el campo en las tierras bajas de Platanar.

El deseo de superarse lo llevó a matricularse en el Colegio Nocturno de Ciudad Quesada, en el Liceo San Carlos, aquí empezó otro periodo de luchas y sacrificios, pues luego del trabajo tenía que viajar desde Platanar hasta Ciudad Quesada y regresar a la diez de la noche, la mayoría de veces a pie unos (10 kilómetros), porque a esa hora no había autobús.

“Me hice  estudiante de “ray”,  les hacía ray a los conductores que viajaban por ese lado a esa hora de la noche, a veces no tenía suerte y tocaba caminar, llegaba muy tarde y el otro día había que madrugar para ir a trabajar al campo”, recordó Pérez, quien asegura que le debe mucho a su profesora de Español Marielos Solís, que siempre los apoyó en todo y lo incentivó a salir a delante.

Luego de muchos sacrificios y  caminatas a pie don Carlos logró  terminar la secundaria, ingresó a la fuerza pública como policía, donde contó que hizo todo tipo de trabajos, se desempeñó como investigador e hizo trabajo de vigilancia de las calles como cualquier policía, más tarde  ocuparía  algunos cargos de jefatura.

Recuerda don Carlos que unas amistades lo alentaron para que continuara estudios superiores y fue así como decidió matricularse en la Universidad de San José en San Carlos  para cursar la carrera de derecho.

“Esos también fueron tiempos muy duros, porque no tenía plata para pagar los cursos ni la matrícula, tampoco tenía tiempo para estudiar porque era policía y trabajaba  todo el día, y sólo quedaba la  noche. Tengo que agradecerle mucho a Greivin Arrieta, de la Universidad de San José ya que muchas veces yo iba a pagar la matrícula y luego que pagaba él me devolvía la plata, además que me alentó mucho para que terminara la carrera”, recuerda don Carlos, quien asegura que también le agradece mucho a Carlos Alfaro y Walter Jiménez que también lo apoyaron.

Aquí empezó otra etapa muy dura para este valiente policía que también dice haber visto cosas muy  dolorosas en su trabajo a lo largo de su vida.

“No tenía tiempo para estudiar porque tenía que trabajar como policía en el día, en Ciudad Quesada, entonces me la ingenié que podía ir a meterme a los baños del mercado para tener un chance para estudiar ahí- y eso hacía cada rato, cuando tenía exámenes, me iba al baño,  entraba y me ponía a estudiar”, no pasó mucho tiempo cuando el cobrador del baño, William,  que ahorita se me olvidó el apellido, me preguntó que por qué yo venía tantas veces al baño, entonces me tocó que decirle la verdad. –Le dije,  -mi hermano es que yo estoy en la universidad y no tengo tiempo para estudiar y esta es la única forma de hacerlo. -El hombre me dijo -no se preocupe venga acá a una oficinita que yo tengo y métase aquí para que no lo vean-tenía que hacer esto porque Dios guarde me vieran los otros compañeros de trabajo porque me reportaban, había cierta envidia entre ellos, porque estudiar para abogado, no era para un policía como yo”, contó don Carlos, quien también dice que le debe mucho a su jefe, Arnoldo Castro Sánchez, quien también lo apoyó y la secretaria de policía, Ana Montero.

Así luego de muchos sacrificios don Carlos logró graduarse de abogado y luego poder escalar a mejores puestos en la policía como el que actualmente desempeña desde hace varios años,  de asesor legal de la Fuerza Pública de la Región Ocho y Región11, que también tuvo a su cargo.

“A mis compañeros policías les digo que no se cansen de estudiar y luchar por sus metas porque siempre hay una recompensa, que estudien, sobre todo hoy que hay tantas facilidades para hacerlo”.

Don Carlos Pérez, está casado con Flor Chacón, y padre de tres hijos vecinos de Platanar está próximo a pensionarse por sus años de servicio en la Fuerza Pública, pero dice estar muy satisfecho de la labor cumplida en esta su tierra, que lo vio nacer hace ya 62 años.

Mesa de trabajo 1

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Periodista Licenciado en Ciencias de la Comunicación Colectiva UCR - Tres veces ganador del Premio Nacional de Periodismo Jorge Vargas Gené / Óscar Cordero Rojas y mención honorífica, Premio Nacional Ángela Acuña Braun - Correo: geraquesada@gmail.com