Encuentran presencia de 6 tipos de plaguicidas en aguas superficiales y subterráneas de San Carlos y Río Cuarto

Estudio inició en el año 2015, pese a ello,  ni la  Universidad de Costa Rica, ni las  autoridades del Estado han alertado a los vecinos sobre el riesgo de consumir agua contaminada con plaguicidas.

El Centro de Investigación de Contaminación Ambiental (CICA) de la Universidad de Costa Rica  encontró la presencia moderada y a la vez cuantificada de los plaguicidas: Bromacil, Ametrina,  Diuron, en menor número Metalaxil, Karvelaxil y Acecinona en ríos quebradas,  nacientes y pozos de agua para el consumo humano de las comunidades de : Aguas Zarcas, Pital, Venecia y Río Cuarto.

El plaguicida que más se encontró fue el bromacil y en menos cantidad los otros seis plaguicidas de 120 que se analizaron.

El CICA analizó 22 puntos o sitios de aguas superficiales (ríos y quebradas) y 10 de aguas subterráneas de  estas comunidades,  incluida el naciente de Veracruz de Pital.

Los resultados de dicha investigación que empezó en el año 2015 y termina este año, fueron dados a conocer hoy por los investigadores de la Universidad de Costa Rica, Laura Brenes y Greiven Pérez.

Dentro de los Ríos que se analizaron está el Río Tres Amigos y Río Toro de Río Cuarto donde al momento del análisis se encontró la presencia de algunos de estos plaguicidas.

Quebradas

Uno de las quebradas donde se encontró más contaminación con plaguicidas fue la Quebrada El Suspiro en los análisis hechos entre los años 2016  y 2017.

También se encontró presencia de coliformes fecales en aguas superficiales de las quebradas y ríos analizados.

Asimismo, se analizó la presencia de plaguicidas en frutas como la piña y no se encontró residuos de plaguicidas.

De acuerdo con Brenes y Pérez la investigación solicitada por el Sistema Fitosanitario del Estado busca realizar un trabajo integral con las comunidades. Se ha impartido talleres de buenas prácticas agrícolas con productores de piña.

Según los investigadores los resultados de la presencia de plaguicidas en fuentes y en pozos fueron enviados a las autoridades competentes desde el año pasado para que tomen medidas urgentes.

Parte de la investigación incluye determinar de dónde vienen dichos plaguicidas, señalan los investigadores.