“Cucaracho” de Río Cuarto, cuna del escritor José León Sánchez

En el que fuera Cucaracho, hoy San Rafael de Río Cuarto, un pueblito rodeado de sembrados de piña y a unos 30 kilómetros del centro del hoy cantón, está  la cuna de escritor costarricense José León Sánchez, Premio Magón 2017 y autor del reconocido libro “La Isla de los Hombres Solos”, entre otros libros de tiraje mundial.

“En Cucaracho aprendí a nadar e hice el primer grado con una maestra que se llamaba Natalia. Aquí tengo la parcela de terreno que compré en el  cementerio en ₵30 mil para que me entierren”, asegura el escritor, al que en 1950 se le apodó el “Monstruo de la Basílica”, ya que a él, se le achacó el robo de la joyas de la Virgen de Los Ángeles y de la muerte de un custodio por el que fue condenado a cadena perpetua en el antiguo penal en la Isla de San Lucas.

Hoy Cucaracho o San Rafael es un pueblito lejano del centro de Río Cuarto, a 40 minutos en carro, o a unos 30 kilómetros, aunque la calle para llegar aquí está asfaltada.

Aquí todo camina al ritmo de los tractores y camiones de las empresas piñeras que transitan por los sus calles. Un olor a piña se siente en el ambiente desde que uno se acerca al pueblito rodeado de sembrado de este fruto.

Es una comunidad rural enclavado en la bajura y en cierta forma olvidado por años por la Municipalidad de Grecia, con la cual, sus vecinos tienen poca relación, ya que mejor acuden a hacer sus mandados a Pital, a Río Cuarto o Ciudad Quesada.

Un templo católico y otro protestante, una plaza de fútbol, un pequeño supermercado “Lupita”, una cantina de pueblo, “Los Helechos”, así unas 50 casas forman este humilde pueblito, cuyos primeros pobladores, los Quesada y los Mejías, entre otros, vendieron sus propiedades a las empresas piñeras  y hoy esta es su principal actividad. Quedan muy pocos descendientes de los primeros pobladores de Cucaracho.

Los  vecinos de Cucaracho apenas recuerdan que aquí nació el escritor hace más de 90 años, pero en el cementerio hay enterrados algunos familiares de José León, según nos contó Jorge Luis Angulo, pariente lejano de Sánchez.

Ayer, pocos habitantes de este pueblo se dieron cuenta de la noticia que el Ministerio de Cultura y Juventud le otorgó a José León Sánchez el Premio Nacional Magón, máximo galardón de cultura del país, por su trayectoria como escritor, aunque la Asociación de Desarrollo Integral de San Rafael y la escuela del lugar tenía planeado hacerle un homenaje al hijo predilecto de “Cucaracho”, nombre del pueblo que según los más viejos pobladores, se los pusieron sus ancestros por la gran cantidad de cucarachas de monte que habían aquí.

De madre prostituta

En esos arrabales y donde sólo se podía acceder en bestia, nació José León Sánchez el 19 de abril de 1929, en un rancherío de indios huetares, ubicado entre las fronteras de Costa Rica y Nicaragua, como este narra en su biografía.

Su madre fue Ester Sánchez Alvarado quién ejercía el oficio de prostituta entre los huleros o sacadores de hule, árbol que abundaba aquí. Por esa razón, su joven madre jamás supo el nombre de los padres de sus hijas e hijo. Cada vez que tenía un hijo, por vivir en la plena miseria, viajaba hasta el pueblo de Grecia y lo vendía, según cuenta el escritor en su biografía.

“Ester Sánchez no pudo vender a su único hijo pues este nació enfermo, en un intento de negociarlo con un mercader por un saco de sal, éste no quiso aceptar el trato pues aseveraba que «era más amarillo que la yema de un huevo», terminó regalándoselo al mercader quien lo dejó en el Hospital San Rafael en la provincia de Alajuela. Un año después José León ingresó al Hospicio de Huérfanos de San José, del cual se fugó a la edad de diez años junto con su hermana Aracely”, según la biografía.

José León Sánchez pasó 20 años en la cárcel por un delito que según él nunca cometió. Durante los primeros años de su libertad encontró refugio en México, donde en 1973 ya habían filmado la película La isla de los hombres solos.

Sánchez ha escrito más de 30 obras literarias, donde se destacan “Tenochtitlán: la última batalla de los aztecas”, “Cuando nos alcanza el ayer”, “La cattleya negra”, “Cuando canta el caracol”, “A la izquierda del sol” y  “La colina del buey”, entre otras obras y ensayos y artículos periodísticos.

El escritor ha recibido cinco veces el Premio Nacional de Literatura de Costa Rica por cinco obras diferentes, así como el Premio Ford Fundation del Mundo por la obra sobre la Gran Nicoya donde descubre la cerámica ritual.

Asimismo el Premio Universidad San Ignacio de Loyola de New Orleans por la obra «La isla de los hombres solos», el Premio Cuauhtemoc de México por «Tenochtitlán: la última batalla de los aztecas», el Premio Nezathualcoyotl de México por «Tenochtitlán: la última batalla de los aztecas». También el Premio doctor honoris causa Universidad Nacional Autónoma de México por la obra «Tenochtitlán: la última batalla de los aztecas» y el Premio Sociedad de Escritores de Rusia, entre otros.