Artistas ticos piden respeto a derechos humanos en piñeras y protección del ambiente

Más de 100 artistas costarricenses mediante firmas pidieron al gobierno hacer valores el respeto de los derechos humanos en las plantaciones de piña de la Región.

“Nosotros, abajo firmantes, un grupo de artistas costarricenses, comprometidos con la defensa del medio ambiente y la vida humana, así como la imagen de respeto a la naturaleza que se ha cultivado en nuestro país a nivel internacional. Observamos alarmados la situación socio ambiental que se vive en las zonas de cultivo de piña del medio ambiente y la vida humana, así como la imagen de respeto a la naturaleza que se ha cultivado en nuestro país a nivel internacional. Observamos alarmados la situación socio ambiental que se vive en las zonas de cultivo de piña”, expresaron.

Según los artistas de esta actividad económica les resultan preocupantes las constantes noticias sobre violaciones a las garantías laborales y derechos humanos más elementales. También su afectación al medio ambiente, con la expansión descontrolada que en algunos casos ha invadido Áreas Silvestres Protegidas. Así como el impacto a las fuentes de agua, que han sido contaminadas por el tipo de agroquímicos utilizado de manera intensiva.

Todos tenemos derecho a un ambiente sano

“Por estas razones, amparados en el artículo 50 de la Constitución Política de Costa Rica, en la que se establece que “…Toda persona tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Por ello, está legitimada para denunciar los actos que infrinjan ese derecho y para reclamar la reparación del daño causado…” mostramos respaldo al mensaje artístico de la canción “Tractorcito de Frontera” y asumimos desde nuestro quehacer artístico un llamado de alerta a las autoridades gubernamentales.

Solicitamos no se pasen más por alto, los sucesos que se han dado en las últimas semanas, con respecto a los movimientos de trabajadores y trabajadoras que reclaman sus derechos y garantías establecidas por la legislación vigente en nuestro país. Solicitamos también se tomen las medidas legales correspondientes para aquellos casos en que se ha desarrollado la actividad de manera ilícita en zonas que son protegidas por la ley para la conservación natural.

Creemos que estos últimos acontecimientos requieren de un gran diálogo nacional convocado desde las autoridades de gobierno correspondientes, que incorpore no solamente al sector productivo, sino a las organizaciones laborales, universidades públicas, grupos ciudadanos y activistas del ecologismo, para llegar a acuerdos que posibiliten poner fin a las situaciones que se dan irregularmente al margen de las leyes, que se supone debemos cumplir quienes habitamos este país. Ninguna actividad económica podrá costear el irreparable daño a las fuentes del agua, ni tampoco el daño humanitario que sufren las personas trabajadoras y comunidades en las que se desarrolla el cultivo extensivo de piña.

Por esta razón pedimos vehementemente, que en el plazo de los próximos tres meses se convoque a una mesa de diálogo de las calidades descritas. También, solicitamos, se tomen las acciones inmediatas, que dentro de las potestades del poder ejecutivo se permitan, para contener los efectos socioambientales que se han evidenciado”, detalla el manifestó.