Abuelita de Upala recibió del INA el primer título de su vida

Doña Andrea Chavala Aguirre, quien no tuvo oportunidad de aprender a leer ni escribir, superó sus miedos y limitaciones y decidió dejar a su familia en Valle Bonito de San José de Upala y emprender una aventura que marcaría su vida, capacitarse en la creación de fertilizantes orgánicos, por medio del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA).

De acuerdo con el INA, el Instituto por medio del programa “Mujeres Semilla Gestoras de Vida”, le abrió las puertas del Centro Nacional Especializado en Agricultura Orgánica, ubicado en Cartago. Ahí pasó tres meses capacitándose y logró obtener el primer título de su vida.

“Yo tenía miedo de no poder, pero no más llegando al INA me sentí bienvenida. Nos trataron muy bien. Aprendí mucho y ahora trabajo de forma orgánica con mi esposo Heriberto Martínez, en las dos hectáreas que tenemos. Por el momento producimos cúrcuma, jengibre, camote y chayotes, la idea es que nos certifiquen la finca y aumentar la siembra”, contó al INA esta abuelita de Upala.

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Hace los fertilizantes para sus cultivos

Doña Andrea, en su finca “Regalo de Dios”, hace los fertilizantes orgánicos por medio de compostaje, produce gallinaza y de las frutas obtiene extractos para combatir plagas. “Aprendí a sacar el máximo provecho de lo que nos regala la tierra. Incluso le estoy enseñando a los vecinos y familiares a cultivar sin químicos y cosechar sin afectar el ambiente”, dijo esta egresada de la primera generación de Mujeres Semilla.

Actualmente la Asesoría de Desarrollo Social del INA trabaja en coordinación con el IMAS e INAMU en la conformación del sexto grupo de mujeres, el cual iniciará lecciones en las próximas semanas.